Calle de la Abada

En el día de hoy me gustaría contaros la historia del origen de la calle de la Abada, situada a pocos metros de la plaza de Callao o de la Gran Vía que espera siempre en un segundo plano a que turistas perdidos o paseantes que evitan la aglomeración de sus vías paralelas decidan caminar sobre sus pasos.

Os confieso que en uno de mis paseos por la ciudad me percaté de este azulejo con el nombre de la calle tan llamativo. En un primer momento, por mi ignorancia o ingenuidad, pensé que el nombre de la calle haría referencia a una abadesa, de ahí abada, que hubiera vivido en alguna casa de aquella calle . Pero si esto fuera así: ¿Qué tendría que ver un rinoceronte dibujado en el azulejo de esta calle?. Tranquilos, esta parte os la cuento ahora.

El convento de las Descalzas Reales que junto con el Monasterio de San Martín fueron el núcleo del arrabal de San Martín

Los terrenos por donde transita la calle de la Abada pertenecieron en su día al monasterio de San Martín. Este pequeño monasterio sería el núcleo central de uno de los primeros arrabales de la ciudad y se situaría desde la calle del Arenal hasta la la calle Preciados, teniendo como núcleo principal la Plaza de San Martín. En una de las eras de este monasterio se establecieron durante un tiempo unos feriantes portugueses que trajeron consigo un rinoceronte hembra o abada, como se nombraba en la época. Como ocurrió también con la calle del León, las gentes solían acercarse a la verja para ver asombrados a aquel exótico animal. El rinoceronte solía pastar tranquilamente en aquella era hasta que uno de los chavales que vivía por la zona le dio de comer un pequeño bollo recién horneado. Al probarlo, la abada se quemó y se puso nerviosa, envistiendo a todo aquel que se encontraba por medio, incluido el chaval que le había facilitado el alimento, quedando muerto por la embestida del animal. Las gentes de Madrid estuvieron buscando a la abada por todo el término, encontrándolo al día siguiente en las lejanas eras del vecino pueblo de Vicálvaro. Este trágico suceso conmocionaría a las gentes de aquel lugar dando origen al nombre de aquella calle.

Espero que os haya gustado esta anécdota de esta calle de Madrid. ¿Qué os parece? ¿Compartís la historia?

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