El conde de Peñalver, primer alcalde por sufragio universal

Nicolás de Peñalver y Zamora, tercer conde de Peñalver y quinto marqués de Arcos, nació en la actual localidad cubana de La Habana a mediados del siglo XIX en una noble familia española que se había establecido en el continente americano un par de siglos antes y que había cosechado bastante éxito en sus negocios. Su abuelo, primer conde de Peñalver había llegado a ser alcalde ordinario de La Habana.

Nicolás de Peñalver y Zamora fue alcalde de Madrid en tres periodos diferentes. Cabe destacar que en su segunda etapa como alcalde de la Villa fue elegido por sufragio universal masculino, ostentando el honor de ser el primer corregidor de la ciudad elegido a través de este método.

Firma de la escritura de la Gran Vía de Madrid

Nicolás de Peñalver y Zamora contribuyó de forma decisiva a la construcción de la Gran Vía para comunicar el noroeste y el centro de la ciudad y, de esta forma, facilitar el camino a través del entramado de callejuelas que se situaban en esta parte de la ciudad, abriéndolas hacia el futuro ensanche de Madrid. En un primer momento, el primer tramo de la Gran Vía vía se bautizó con su nombre para agradecer su impulso e iniciativa con este proyecto pero como ya os conté en otro artículo, los vaivenes de la historia han hecho que esta calle haya tenido hasta ocho nombres distintos. Pese a que la Gran Vía no tiene ya su nombre, el pueblo de Madrid no se olvidó de él e incluyó en el Ensanche de la ciudad una calle en su honor, en detrimento de Torrijos.

El conde de Peñalver fue el impulsor para establecer el carácter fijo de los funcionarios municipales y organizó los requisitos para ingresar en el Cuerpo de Bomberos de Madrid. En aquella iniciativa los aspirantes debían tener una altura superior al metro y medio, saber leer y escribir y se valoraba que conocieran el oficio de albañil o hubieran pertenecido a la Armada española.

Sin duda el conde de Peñalver intentó mejorar muchos aspectos de la ciudad, con mayor o menor suerte, sorteando las dificultades políticas y económicas en las que se encontraba el Ayuntamiento de Madrid. Sorprende que llegara a ser visionario de uno de los elementos que hoy en día están empezando a ser algo cotidiano en el paisaje urbano de la ciudad, las bicicletas. El conde de Peñalver expidió los primeros permisos de circulación para bicicletas que comenzaban a verse por las calles de la ciudad en aquella época.

Otros de los datos curiosos de este gran personaje, es la creación de la Banda Sinfónica Municipal durante su mandato, actuando por primera vez en el Teatro Español a principios del siglo XX. Como agradecimiento por su apuesta por la música, el compositor asturiano Dionisio Méndez, dedica el pasodoble titulado Peñalver, pasodoble asturiano.

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