Fábrica de tabacos

Fotografía tomada en 1908 de la Fábrica de Tabacos de Madrid, situada en la actual Glorieta de Embajadores.

Este edificio fue mandado construir por Carlos III al final de su reinado para acoger la Real Fábrica de aguardientes y naipes como parte de un plan de establecer este tipo de edificios industriales controlados por la Corona al sur de la ciudad. Esta etapa se vió truncada por los planes de Napoleón Bonaparte.

En el período de ocupación francesa de la ciudad, este edificio cambia su modelo de fábricacion para dedicarse al tabaco aunque en distintos periodos también sirve de cuartel militar para controlar esta entrada de la ciudad. A partir de este momento es cuando van apareciendo las conocidas cigarreras por ser estas quién trabajaban en su mayoría en la fábrica haciendo cigarros.

Como curiosidad, después de la salida francesa del país, la elaboración del aguardiente le fue concedida a la condesa de Chinchón, más adelante dará nombre a un anís, y la fabricación de juegos de naipes fue otorgada a Heraclio Fournier, antecesor de los fundadores de la actual empresa que se dedica a la fabricación.

Dibujo de la Fábrica de Tabacos

El edificio se sigue dedicando a la fabricación de tabacos hasta finales del siglo XX. El tabaco se traía de Cuba y Filipinas y acababa liado y empaquetado en este lugar con el nombre de Bisontes, Celtas o Tres Carabelas.

Después de su cierre, el edificio se destina a equipamiento socio cultural autogestionado del barrio cuando el edificio es adquirido por el ministerio de Cultura. El nombre conocido por todos La Tabacalera sirve de dinamizador de la cultura en el barrio albergando exposiciones de arte, talleres o cursos de diversa índole.

Deja un comentario