Historia del Teatro Real

La plaza de Oriente es uno de los rincones más bonitos y singulares de la ciudad. El Palacio Real y la Catedral de la Almudena dan un aura especial al lugar que recorre los jardines de la plaza escoltado por reyes de otra época hasta encontrarnos con el majestuoso Teatro Real. El Teatro Real se ha ganado un merecido hueco entre los mejores espectáculos de ópera del continente además de ser uno de los iconos más reconocidos de Madrid. Sin embargo, los orígenes de este imponente edificio son bastante humildes, ¿Queréis conocer la historia del Teatro Real?

Fachada del Teatro Real en 1860

En el siglo XVI en esta zona de la ciudad se construye la fuente de los Caños del Peral surtida del agua de las numerosas corrientes subterráneas que se sucedían por la zona y la cercanía del arroyo del arenal. El lugar se hizo popular en la Villa y hasta aquí acudían los madrileños a tomar agua y a lavar la ropa por lo que pronto se convirtió en uno de los puntos de reunión de la ciudad. El tránsito de la zona, pronto sedujo a  diversas compañías de cómicos que se asentaron en la zona para regocijo de las clases populares. En el siglo XVIII, el rey Felipe V decide levantar en este espacio el Real Teatro de los Caños del Peral, predecesor de nuestro protagonista de hoy. Como anécdota, en este espacio se celebraron las Cortes Constituyentes de Cádiz.

El rey Fernando VII, en el marco de la remodelación de la Plaza de Oriente, proyectó un nuevo teatro de opera sobre el antiguo teatro construido siglos atrás. Este teatro comenzó a construirse a principios del siglo XIX pero, la escasez de dinero en las arcas reales y la inestabilidad política de la época, guerras carlistas incluidas, hizo que no se inaugurará hasta 30 años después, reinando su hija Isabel II. 

Restos de la fuente de los Caños del Peral

El Teatro Real se construyó con todos los avances y comodidades de la época, equiparándose con los grandes teatros europeos de aquel momento, el San Carlo de Nápoles o La Scala de Milán. La inauguración contó con la representación de la alta sociedad de la época, ocupando al completo los 2800 asientos con los que contaba. Los asistentes pudieron disfrutar de la ópera La favorita de Gaetano Donizetti y observar atónitos los espacios con los que contaba aquel grandioso edificio: dos salones de baile, tres salones de descanso, una confitería, un café, un tocador y un guardarropa.

La revolución de 1868 fuerza a la reina Isabel II a marcharse al exilio y el teatro toma el nombre de Teatro Nacional de la Ópera. El siglo XX no fue un buen año en la historia del Teatro Real ya que en este periodo sufre un gran deterioro debido principalmente al abandono por la situación económica y política del país que lleva a este espacio prácticamente a la ruina. Después de varias iniciativas y proyectos de recuperación del espacio el Real vuelve a abrir sus puertas en la década los 60 para acoger toda la actividad sinfónica de la capital.

Para que podáis apreciar este lugar tan especiales, os dejo algunas fotos para que os deleitéis.

Si os gustaría conocer más de la historia del Teatro Real, os dejo algunos libros para ampliar conocimientos.

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