La casita del pescador: un lugar de ensueño en El Retiro

Una de las cosas que más me gusta de esta ciudad infinita es que nunca deja de sorprenderme. Paseando por sus calles, hablando con sus gentes, buscando por internet o simplemente leyendo algún libro puede ser un medio para descubrir las pequeñas historias, los lugares más escondidos o las anécdotas más especiales. El parque de El retiro es muchas veces protagonistas de ellas. Ya comentamos algunas en otra ocasión como el mirador del parque o la ermita abulense pero hoy toca algo más especial: la casita del pescador del parque de El Retiro.

Grabado de la Casa Rústica o Persa en el parque de el Buen Retiro

Terminaba la Guerra de la Independencia viendo como los franceses salían de la ciudad a toda prisa llevando consigo todas las cosas de valor que podían. La ciudad, después de todo este tiempo de hastío había quedado fatigada y desolada a partes iguales. El parque de El Retiro no fue una excepción. En este lugar, las tropas de Napoleón decidieron situar su cuartel militar, un baluarte en el lugar donde hoy está la estatua del Ángel Caído rodeado de empalizadas y construcciones defensivas vigilando desde lo alto a los peleones madrileños de la época .

Las consecuencias de aquello, las podéis imaginar. El parque quedó anegado, perdiendo todo aquel esplendor con el que había brillado en otros tiempos. Todo esto cambió a la llegada a la ciudad del rey Fernando VII El Deseado. Este monarca quiso reflejar el resurgimiento del poder real sobre este parque histórico y los paseos cercanos. Un ejemplo sería la creación del Paseo nuevo de las Delicias de la Princesa y la colocación de la nueva Fuente de la Castellana en su cabecera. De esta forma se propuso adecuarlo intentando darle la majestuosidad que sus antepasados disfrutaron y convertirlo nuevamente en un lugar de esparcimiento y ocio para la familia real.

Imagen de la Casita del Pescador y su entorno

Para engalanar el parque de El Retiro y hacerlo atractivo al disfrute de su persona y del resto de la familia real se proyectaron diversos caprichos o edificaciones como la Casa del Contrabandista, la Casa del Pobre, la Casa Rústica, la Pajarera, la famosa Casa de Fiera, el embarcadero del Estanque Grande, la montaña Rusa o la Casita del Pescador que daban un toque exótico a este parque, tan a la moda del siglo XIX.

La Casita del Pescador es una curiosa edificación al noreste del parque en un espacio apartado del mundanal ruido de la ciudad. Está casita de ladrillos se encuentra rodeada por un estanque que crea un ambiente reservado ideal para relajarse y llevar la mente a otra dimensión. Como ya os podéis imaginar por su nombre, este lugar se construyó con la idea de que los reyes y su entorno pasarán un rato agradable pescando en la charca alrededor de la casita mientras gozaban de ese momento de ocio fuera del estrés de la Corte.

Me gustaría invitaros a rememorar aquellos momentos de tranquilidad que el rey Fernando solía tener mientras practicaba el deporte de la pesca. No sabemos si con éxito o no. En este caso vosotros podréis recrearlo pero sin caña.

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