La mezquita mayor de Madrid

En el día de hoy vamos a descubrir uno de los edificios más importantes de su época, visitado casi a diario por los primitivos madrileños y, que en los días que nos ocupan, ha quedado en el total olvido. En este artículo vamos a hablar de la mezquita mayor de Madrid, uno de los edificios principales y más influyentes de la época islámica de la ciudad ¿Comenzamos?

Plano hipotético del Madrid emiral con la situación de la mezquita en rojo

La primitiva ciudad musulmana se situaba aproximadamente en el espacio que en la actualidad ocupa la Catedral de la Almudena. Su frontera sur sería el actual barranco de la calle Segovia, hoy salvado por el acueducto que lleva su nombre, al oeste el desnivel que da lugar al Campo del Moro, al norte la plaza de la Armería y al este llegaría hasta el montículo sobre el que se asienta la calle del Factor.

Este primitivo recinto, que en un primer momento tuvo un carácter estrictamente militar, se hallaba muy bien protegido. La ciudad contaba con una robusta muralla y una pequeña fortaleza que daba más seguridad a su defensa. El esbelto muro contaba con tres puertas. Al oeste, en dirección a la vega del río Manzanares, tendríamos la Puerta de la Vega. Al este, abriendo paso al camino de Guadalajara y Toledo, nos encontraríamos con el Arco de la Mezquita, también conocido como Arco de la Almudena o de Santa María. Y por último, hacía el norte, estaría la Puerta de la Sagra que daría paso a las tierras de cultivo que estarían en aquella zona.

El Arco de la Mezquita tomaba su nombre debido a que estaba a pocos pasos de la Mezquita Mayor o Aljama. Se tiene constancia de la existencia de esta mezquita desde pocos años después de la fundación de la ciudad. Sin embargo, no se descarta que fuera la única dado que es posible que existiera alguna otra en los arrabales de la medina. Algunos historiadores ven en las torres de las actuales iglesias de San Nicolás de los Servitas o San Pedro el Viejo antiguos minaretes de mezquitas de la época.

Vista de la torre de San Nicolás

Existe poca documentación sobre cómo era esta mezquita pero nos podemos hacer una idea de su forma y arquitectura teniendo en cuenta otras mezquitas construidas en la época. De la misma forma, diversos estudios han intentado sacar información de la documentación que se tenía de la posterior iglesia cristiana.

Tras la conquista cristina por las tropas castellano-leonesas de Alfonso VI en 1085, la mezquita mayor se transformó en iglesia. Este lugar de culto, como era común en otros puntos de la reconquistada, se consagró a Santa María. En este caso, años más tardé se le añadió de la Almudena por el descubrimiento en los muros de la al-mudayna ( ciudadela, en árabe) de la talla de la virgen.

En estos siglos de conquistas y reconquistas se acostumbraba a reutilizar todo lo posible los espacios y edificios que los moradores anteriores habían estado utilizando. De alguna forma, se cambiaba el aspecto, decoración y símbolos haciéndola más afín a la nueva religiosidad vigente. Por ejemplo, existen muchos casos en la Península Ibérica en que las primeras iglesias cristinas se construyeron sobre lugares de culto paganos, algunas de las mezquitas utilizaron la base de las iglesias visigodas y, como en el caso que nos ocupa, gran parte de las iglesias y catedrales actuales, se cimentaron sobre antiguas mezquitas andalusíes. Con el paso del tiempo, las actualizaciones y nuevos elementos que se aplicaban en los edificios hacían olvidar el credo anterior.

La iglesia de Santa María estuvo acompañando al pueblo de Madrid durante 8 siglos con una gran relevancia. Reyes y corregidores madrileños intentaron siempre que fuera la iglesia principal de la Villa e incluso promocionarla a la categoría de Colegiata. Sin embargo, no fue posible y siempre tuvo rango de iglesia hasta su demolición en el año 1868 con el ensanchamiento de la calle Mayor.

En nuestro días podemos ver una pequeña maqueta en el solar que ocupó esta mezquita y posterior iglesia en los aledaños de la calle de la Almudena. Si vais a visitarla, no os olvidéis de saludar a la estatua del jubilado que siempre acompaña a los restos de lo que fue este testigo del nacimiento de la ciudad, la mezquita mayor de Madrid.

Las ilustraciones las he recuperado del libro ‘Mayrit, guía ilustrada del Madrid medieval’ de Juan Cortés Martín. No solo tiene este interesantísimo libro sobre Madrid, sino que tiene una gran lista de la que os dejo el enlace en su nombre..

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