Las cigarreras, impulsoras de la lucha obrera

Cigarrera castiza

Hoy, uno de mayo, día de los trabajadores, me gustaría hablaros de una de las profesiones más castizas, olvidadas y, por supuesto, precursoras de la lucha obrera. ¿Sabéis de quienes estoy hablando? Claro que sí, de las cigarreras en general y, en particular, de las que trabajaron en Madrid.

Las cigarreras fueron un grupo de trabajadoras que se dedicaban a la fabricación y venta de cigarrillos. En general se habla de cigarreras, en femenino, porque mayoritariamente eran mujeres las que formaban el colectivo. En un primer momento, el tabaco se fabricaba de forma clandestina y particular en los hogares hasta que se constituyeron oficialmente las fábricas de tabacos. En el caso de Madrid, se calcula que en los inicios había alrededor de 600 cigarreras, alcanzando la cifra de 6000 en los momentos más prósperos de la industria. En la mayoría de los casos, las cigarreras tenías que compatibilizar su trabajo con la responsabilidad de llevar a sus espaldas el peso de sus propios hogares. Muy pronto este colectivo se distinguió por su sentido de grupo y su bravura en la defensa de los derechos laborales e injusticias, siendo protagonistas del paisaje de las calles y plazas de las ciudades españolas durante los siglos XIX y XX.

Cigarreras trabajando en la fábrica

Si tuviéramos que hablar de la cigarreras en la ciudad de Madrid, tendríamos que viajar sin ninguna duda al barrio de Lavapiés. Allí, al sur del barrio, encontramos un imponente edificio industrial presidiendo la glorieta de Embajadores, la fábrica de tabacos. Hoy en día, un centro de ocio y cultura, en otra época fue uno de los lugares donde las cigarreras desempeñaron su trabajo. Gracias a su ímpetu, hermandad y espíritu de lucha, consiguieron, entre otras cosas, que se habilitarán zonas de guardería, lactancia y enseñanza en sus centros de trabajo para poder compatibilizar la asistencia al trabajo con su vida familiar. Este asilo de cigarreras ocupó varios edificios que se situaban en los cercanos terrenos que un día pertenecieron al Casino de la reina.

Espero que os haya gustado esta historia de la que creo que deberíamos tomar nota y que no cayera en el olvido. Os dejo un video por si queréis profundizar un poquito más sobre este tema.

¡Feliz día de los trabajadores! Disfrutad de la jornada y, como siempre os pido, compartid estás líneas en redes sociales.

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