Una de las plazas más pequeñas

Caminandos entre las calles desordenadas del llamado Madrid de los Austrias podemos encontrar en uno de esos rincones que no pasa el tiempo una de las plazas más pequeñas de la ciudad, su nombre Plazuela de San Javier.

Plaza de San Javier
Plaza de San Javier

Escondida del bullicio y de los ruidos, cediendo el protagonismo a otras plazas cercanas más populares encontramos está plazuela entre las calles de San Justo y calle Segovia, a pocos pasos de la medieval Plaza del Cordón.

En la actualidad se sitúa en el casco histórico de la ciudad. Sin embargo, cuando la ciudad daba sus primeros pasos, alrededor de los siglos X y XI, se situaba fuera de la muralla que protegía aquel núcleo militar. La ciudad terminaría a pocos metros de la plaza en el Arco de la Mezquita o de la Almudena, en el cruce de la calle Mayor con la calle del Factor. Cuando la ciudad fue creciendo, los terrenos que llevaban hacía barranco del arroyo de San Pedro, actual calle Segovia, fueron acogiendo casas y vida, dando pie a calles y plazas como la protagonista de este artículo.

Su nombre parece ser que lo debe al patrón navarro San Francisco Javier. Parece ser que en esta plaza la Compañía de Jesús tuvo una casa en cuya fachada existía una figura de San Francisco Javier. Esta figura hizo que los vecinos fueran conociendo a la plaza conociéndola como la Plazuela de San Javier y este es el nombre que ha llegado hasta nuestros días.

La Compañía de Jesús tuvo una propiedad en esta plaza. Se dice que sobre la fachada de esta casa colocaron una imagen de San Francisco Javier. Esta figura hizo que los vecinos fueran conociendo a la plaza como la Plazuela de San Javier y este es el nombre que ha llegado hasta nuestros días para este rinconcito tan escondido y peculiar.

Sobre este pequeño espacio pesan muchas leyendas e historias. Una de ellas, quizá la más famosa, es la que tiene como protagonista al bandolero Luis Candelas. Según cuentan este afamado forajido solía visitar frecuentemente este rincón ya que en él se situaba el mesón de San Javier, uno de sus favoritos.

Según me comentan desde Carpetania Madrid, especialistas en visitas guiadas, esta plaza tuvo el honor de ser la más pequeña de la ciudad hasta el año 2011, cuando el Ayuntamiento de la Villa inauguró la Plazuela de Antonio Vega en la barriada de Malasaña, quitándole tal honorable distinción por tener esta menos metros.

Espero que os haya gustado está curiosidad de Madrid. Os animo a enviarme comentarios y difundir en las redes sociales.

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