Una iglesia abulense en Madrid

Fotografía del pórtico de la iglesia

El parque de El Buen Retiro además de ser uno de los mejores lugares de Madrid para pasear y disfrutar del tiempo libre es uno de esos sitios de la ciudad con más historias que contar. Una de ellas relata como llegó a estos jardines uno de los edificios más antiguos que tenemos en la actualidad. Este edificio no siempre estuvo por estas tierras, en este caso no vino de las orillas del Nilo, como el Templo de Debod, sino de un poco más cerca. Más concretamente de las orilla del río Adaja a pocos pasos de la ciudad amurallada de Ávila. En este caso, toca hablar de una iglesia abulense en Madrid, la iglesia románica de San Pelayo y San Isidoro.

La ermita de San Pelayo fue construida en el siglo XI extramuros de la ciudad de Ávila, frente a la puerta de la Malaventura. Según parece, pertenecía a un conjunto de ermitas localizadas fuera de los muros de la ciudad que los abulenses solían visitar asiduamente cuando trabajaban en el campo y en sus romerías. La ermita cambió de advocación a San Isidoro cuando la comitiva que portaba el cuerpo de este santo pernoctó en ella. 

Con el paso del tiempo, la iglesia fue abandonada a su suerte y los años hicieron que se convirtiera un conjunto de piedras. Siglos más tarde, el ingeniero y coleccionista Emilio Redondo y Nicolau decide comprarlos  en una subasta, tras la desamortización de Mendizábal, con intención de traérselos a Madrid para incluirlos en su propia colección y museo arqueológico. 

Sin embargo, un cambio de planes hace que se los venda a la Academia de la Historia que los sitúa durante unos años en los  jardines del Museo Arqueológico. Este no sería su destino definitivo porque esta institución los dona más tarde al Ayuntamiento de Madrid y este, los sitúa en la localización que podemos ver ahora en los últimos años del siglo XIX. El gobierno de Cánovas del Castillo pensó incluso en reconstruir el edificio pero su muerte dejó en saco roto esta iniciativa.

En la actualidad, estos restos tan desconocidos se pueden visitar a pocos pasos de la Montaña de los Gatos y de la casita del Pescador.  No os quedéis con las ganas de presumir y decir yo he visto una iglesia abulense en Madrid.

Un comentario en «Una iglesia abulense en Madrid»

  • el 24 de marzo de 2021 a las 17:39
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    No tenía ni idea del tour de la mencionada iglesia, habrá que ir a visitarla.
    ¡Qué interesante!!

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